Guía de Paternidad Responsable Para Familias en Transición

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August 13, 2010 at 3:07 pm  •  Posted in Artículos en español, Healthy Parenting by  •  0 Comments

By Maribel Quiala, MSW, LCSW
 

Introducción

Cuando los padres -casados, solteros o del mismo sexo- se divorcian aparecen muchos trastornos emocionales. Establecer entonces una guía de paternidad responsable puede ayudar a minimizar bajo cualquier circunstancia, los profundos efectos, muchas veces de por vida, que sufren los hijos únicos o múltiples, quienes de pronto se ven a sí mismos atrapados en un interminable recorrido de altibajos emocionales.

Los niños que sin darse cuenta son trasladados al sistema de cuidado de crianza temporal, pueden incluso experimentar una mayor sensación de pérdida y confusión. También bajo una gran presión, están aquellos niños que deben transitar el laberinto legal para una posible reunificación con sus padres biolgicos, otros familiares, o seguir el proceso de adopción.

Aunque la sentencia de separación o divorcio puede romper la relación entre los adultos, la misma no absuelve a ninguna de las partes -en la mayoría de los casos- de ser padres responsables. Ningún niño debe sufrir los daños colaterales del fracaso de una relación de pareja. Por eso, las normas para una paternidad responsable pueden ofrecerle un terreno positivo y neutral, a través del cual, todas las partes pueden operar, incluso si no quieren hacerlo.

En un mundo perfecto, la habilidad de comunicarse, comprometerse, ser flexibles, tolerantes, moderados, objetivos, justos e imparciales, formaría parte de la segunda naturaleza de las personas, y las ayudaría a enfrentar cualquier adversidad. Sin embargo, no vivimos en un mundo perfecto y por eso, es de suma importancia que los padres, parejas y otras personas encargadas del cuidado de los menores re-evalúen, revisen y mejoren la manera de comunicarse, por el bien de los niños.

No siempre es fácil llevar a cabo una paternidad responsable, incluso en las mejores circunstancias. Por eso, los siguientes puntos ofrecen normas, exploran actitudes y comportamientos para lograr una exitosa y responsable paternidad en cualquier situación, especialmente cuando el bienestar de los niños es el principal y único objetivo.

Obstáculos que impiden una Paternidad Responsable

Resentimiento, egoísmo y negativa a comprometerse son tres de los grandes obstáculos que evitan una paternidad responsable. Los ejemplos de cómo se manifiestan son muchos e incluyen:

1. La necesidad de estar en lo correcto- Nadie se mantiene en lo correcto “todo el tiempo”, la cooperación es la clave. La rigidez y mentalidad cerrada solo sirven para mantener a los padres/esposos separados comportarse de manera extraña entre ellos, sin ningún beneficio para los niños.

2. Poner a los niños en el medio- Cuando un niño es usado como amortiguador entre los adultos, se puede desarrollar el Síndrome del Niño en el Medio, donde los adultos se transforman en otros niños dentro de esta dinámica. En estos casos, la autoestima del niño puede ser duramente golpeada.

3. Asumir al niño como “propiedad” – Intentar controlar a la otra persona asumiendo el control del niño, nunca tendrá un resultado positivo para ninguna de las personas involucradas. ¡Sea flexible!

4. Competencia – La tendencia de competir para ser el “padre favorito” puede crear expectativas insanas en los niños, y esto puede llevarlos a volverse manipuladores.

Donde no hay deseo o intención de cooperar, no se pueden cumplir las normas para lograr una paternidad responsable. Es importante recordar, que muchas veces el padre más generoso con el comportamiento de los niños, por lo general, es el que obtiene los mayores beneficios a largo plazo.

La mayoría de las parejas entran en etapa de crisis, cuando el acuerdo que hicieron en buenos tiempos y que debe mantenerse después de la separación, no se respeta. Cuando los padres deciden contratar a un abogado para que los represente, esto puede mermar los ahorros de sus vidas. Ellos pueden llegar al punto, donde han perdido toda objetividad mas allá de una actitud antagonista del uno con el otro, volviéndose de esta manera, incapaces de proteger la salud mental espiritual y física de sus hijos.

Conserjería

La disposición de buscar la intervención neutral de un profesional, puede ayudar a las personas involucradas a desarrollar en gran parte, una relación positiva y estratégica, y manejar los asuntos o problemas a medida que éstos aparezcan.

La conserjería puede ayudar a forjar respecto entre las partes, y por lo tanto, a reducir discusiones, conflictos pequeños y peleas internas.

Por lo general, la corte ordena a los padres a asistir a sesiones con consejeros o terapeutas que los pueden ayudar a llegar a algún acuerdo. Estos padres pueden sentirse muy abrumados con los asuntos legales de la separación, sus propios problemas emocionales y por la pelea de bienes materiales, olvidando de esta forma los principios básicos de la paternidad.

En este caso, la tarea del consejero es trabajar con los padres y desarrollar o estructurar las cualidades que ellos necesitan, para llevar a cabo el rol de la paternidad de manera más efectiva.

Algunos puntos claves son:

—Aceptación de la responsabilidad compartida y el acuerdo entre padres biolgicos, padrastros, parejas y padres adoptivos de comportarse bien, para el beneficio de los niños.

—Entender que los niños, si ellos lo desean, tienen el derecho de mantener una relación positiva y de afecto con uno de los padres, ya sea el padre adoptivo, padrastro, o abuelos. Cada uno tiene la responsabilidad de apoyar esta relación, a pesar de las dificultades que puedan existir.

—Reconocer la obligación de promover una relación positiva con el otro padre, por el bien de los niños

—Llegar al acuerdo de nunca hablar negativamente o hacer comentarios negativos del otro padre, en presencia de los niños.

—Ser responsables con el tiempo que se ha comprometido con los niños. El otro padre no debe interferir

—Demostrar un comportamiento apropiado en el teléfono, sin tener que acosar al otro padre o a los niños.

—No preguntar a los niños sobre la vida personal del otro padre o guardián.

—Comunicarse directamente con el otro padre, sin usar a los niños para que lleven y traigan mensajes sobre asuntos legales, educativos o de dinero.

—Evitar expresiones, actitudes negativas o de preocupación con relación al otro padre, en el momento de entregar o recoger a los niños.

—Evitar planear actividades con los niños que coincidan con el tiempo que le pertenece al otro padre.

—Elaborar un plan para tomar decisiones médicas y educativas de manera compartida.

—Construir las relaciones desde la fortaleza de los individuos, y no desde los problemas que están enfrentando.

—Realizar una reunión conjunta, a manera de intervencin, para discutir todos los asuntos de manera abierta

Muchas personas pueden olvidar estas recomendaciones o estar totalmente en desacuerdo con ellas, esto incluso pasa entre parejas que viven juntas. Las mismas son más difíciles de recordar y poner en práctica cuando hay una separación, divorcio o ruptura. Una orientación psicolgica es una herramienta invalorable para conseguir un balance cuando se presenta esta situación.

Conclusión

Establecer límites y normas de paternidad responsable, puede llevarnos a nuevas oportunidades de hacer decisiones compartidas que son saludables y beneficiosas para los niños, especialmente cuando las relaciones de parejas están viviendo una etapa de transición debido a la separación.

Una orientación psicolgica puede tener un efecto positivo de largo alcance y ayudar a reconstruir la comunicación, confianza y el entorno familiar, facilitando a los padres reconectarse y satisfacer las necesidades de sus hijos con mejores resultados.

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